Hace tan sólo unos pocos años, si vivías en Latinoamérica para adquirir indumentaria de diseño había que mirar y admirar a Nueva York, París o Milán. Chanel, Armani o Versace eran dioses a los que se les rendía culto pero a quienes jamás se podría acceder. En la actualidad, el mercado ha cambiado rotundamente. Gran parte de la región ha desarrollado una gran industria en torno a la moda y es posible adquirir indumentaria de vanguardia en esta parte del continente.
Una nueva generación de diseñadores ha conquistado no sólo Latinoamérica sino que también ha instalado sus creaciones en Estados Unidos y Europa.Para comprender este fenómeno, no se puede dejar de citar a sus dos grandes referentes: la venezolana Carolina Herrera y el dominicano Oscar de la Renta. Dos diseñadores ya consagrados y con una trayectoria exitosa que demuestran como su origen latino ha influenciado en la confección y creación de sus colecciones.
Además de admirar a estas dos grandes figuras, los nuevos diseñadores latinos también miran hacia el norte. Sin lugar a dudas, Nueva York es uno de los mercados más relevantes de industria. Si se pretende ser alguien en el mundo de la moda es imprescindible recorrer las pasarelas de su Fashion Week o en el mejor de los casos poder establecer su marca. Hace tan sólo 15 años atrás era impensado que la comunidad latina se establezca en este polo fashion pero la realidad cambió notablemente. Latinoamérica se puso de moda en un mercado tan competitivo como el de la gran manzana.
Un caso notable es el del mexicano Christian Cota quien vivió su propio sueño americano cuándo no sólo logró tener su propio local en Nueva York sino que se convirtió en el favorito de Anna Wintour. La editora en jefe de la edición estadounidense de Vogue y emblema fundamental en la industria de la moda le dio el impulso y la difusión para que el diseñador se instale definitivamente en el mundo fashion.
Al igual que Christian Cota, quien ha conquistado definitivamente la industria de la moda, fue el peruano Sergio Dávila. El joven diseñador se encuentra radicado en Nueva York, donde posee su propia marca de diseño de indumentaria para hombres, y recientemente recibió el premio 'Fashion Group International Rising Star 2009', que reconoce la creatividad y visión empresarial de talentos emergentes.
Además, la moda latinoamericana no sólo ha conquistado al público en general sino a las celebridades. El diseñador argentino Benito Fernández fue el elegido de Sarah Jessica Parker para lucir sus diseños en Sex and the city II, y a partir de entonces fu convocado para diversas producciones televisivas.Por su parte, el diseñador brasilero Carlos Miele también es el elegido de las famosas. Sus colecciones poseen una impronta cultural que marca su origen y lo hacen inconfundible. Sus vestidos y faldas de colores vivos, cuyos estampados evocan a elementos de la naturaleza, son los favoritos de Penélope Cruz y Cristina Aguilera.
La moda latinoamericana también ha alcanzado la masividad en sus países de origen. Las 'Fashion Weeks' de Argentina, Brasil, Ecuador, Perú, Chile, Méjico y Colombia, entre otros, son eventos concurridos por miles de personas que asisten a los desfiles o adquirir prendas de vanguardia de los nuevos diseñadores. Además, estos eventos también han acaparado la atención de las publicaciones más relevantes del rubro. Vogue, In Style o Elle, entre otros, cubren estos eventos y difunden las ferias de diseño latinoamericanas en Francia, Estados Unidos e Italia.
Sin ningún lugar a dudas, una nueva generación de diseñadores independientes ha ubicado a la moda latinoamericana en el mapa de la industria. Las pasarelas ya no sólo se desfilan en Europa o Estados Unidos, en esta parte del continente el diseño, la creatividad y el éxito empresarial han llegado para quedarse.
Eugenia Plano – www.vidapositiva.com