La espectacularidad de las disputas ha pisado fuerte el terreno político, y en tiempos de elecciones, que no son tan predecibles como pensaba el poder, funcionarios y ex funcionarios se chicanean con el insulto que tengan a mano.
Nos habíamos amado tanto…
Días atrás, el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández le escribió una 'Carta Abierta a la Presidenta' en la que refutaba las declaraciones de Cristina Fernández de Kirchner sobre la ley de medios y la embestida política contra el Grupo Clarín. La respuesta no tardó en llegar, el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández , también quiso su carta y calificó a su contrincante como una persona al servicio de Héctor Magnetto [CEO del Grupo Clarín] y soldado incondicional de Domingo Cavallo. 'La verdad es que da pena que el ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner - afirma Aníbal Fernández- termine de operador de Héctor Magnetto. Da pena. Porque, ¿sabe qué?, en la vida lo más importante no es cómo se comienza, sino cómo se termina'.
El cruce de cartas se produce en un contexto político actual signado, por varios reveses que ha sufrido el Gobierno nacional. Las elecciones realizadas en la Capital Federal, por la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, y la de la provincia de Santa Fé, por la gobernación, le han dado resultados negativos al Frente para la Victoria. Así, con ánimos caldeados las cartas son el espejo de la coyuntura: agravios y reivindicaciones de tono personal, lejos de la gente. La ciudadanía, bien gracias.
Así, el ex jefe de Gabinete acusa de 'barrabrava' al actual ministro y ratifica que el enojo de la presidenta para con él, es por haber dimitido de su cargo en la primera etapa de la gestión. Y no sólo eso, también acusó de mentiroso a Aníbal Fernández: '¿Qué es más grave: lo que yo dije o que la Presidenta haya dicho que yo era el vocero de un grupo económico? No puedo creer que se mienta de ese modo. Me impresiona mucho que se digan en esa carta las cosas que se dicen. Uno tiene dignidad', afirmó el ex funcionario en declaraciones a Radio Del Plata .
La causa del cruce de cartas, publicadas por el diario La Nación, se produce en el marco de las declaraciones de Cristina Fernández de Kirchner sobre una pelea con Alberto Fernández en torno a la Ley de Medios. Esta discusión fue publicada por la periodista de 6,7,8, Sandra Russo, en un libro de su autoría sobre la biografía de la presidenta.
La ofensiva contra Clarín es el arma que el oficialismo hace funcional al ataque contra el ex Jefe de Gabinete. 'Lo que más le molesta y lo saca de quicio - describe Aníbal Fernández en su carta- es cualquier mención sobre la 'particular' relación que conserva desde entonces con el Grupo Clarín. Clarín embate contra la juventud, Alberto embate contra la juventud. Clarín dice que Papel Prensa fue bien adquirida mientras brindaban con la dictadura y Alberto dice que Papel Prensa estuvo bien adquirida. Clarín se queja de la ley de medios audiovisuales, Alberto también. Clarín no está de acuerdo con la recuperación de los fondos de los jubilados y Alberto tampoco. Clarín miente y Alberto? También'
Disputas interminables, demonización de medios de comunicación, dimes y diretes que crispan no sólo a los protagonistas, sino a millones de argentinos que son espectadores de una pelea que de nada sirve para la construcción legítima de un país.
Mientras hace algún tiempo las acusaciones cruzadas, los insultos y los golpes bajos eran patrimonio de aspirantes a vedette en un teatro de revistas, hoy el país encuentra a sus funcionarios y ex funcionarios sembrando el sinsentido del conflicto. 'Barrabrava', 'mentiroso', 'desvergonzado' o 'farsante', así hablan nuestros políticos. Sí, no es el último escándalo de turno de figuritas de tevé o una ex pareja en una discusión sin fin, son los que nos gobiernan.
Citando al mismísimo, Aníbal Fernández, quizá debería pensar: 'En la vida lo más importante no es cómo se comienza, sino cómo se termina'.
www.vidapositiva.com