Con la llegada y conquista de América, por parte de los europeos, se trazaron planes de expansión que exigían mano de obra barata .
En un principio se esclavizó a los pueblos indígenas americanos pero la legislación española se planteó muy pronto la solicitud de dicha práctica (gracias a los escritos de Bartolomé de las Casas y de la Escuela de Salamanca), e hizo que se importaran personas esclavizadas de África, que además tenían mayor resistencia física y a las enfermedades, especialmente las tropicales, comenzando así un comercio a gran escala de esclavos africanos: el comercio negrero.
El número de personas esclavizadas procedentes de África varía, según distintas estimaciones entre los 10 y los 60 millones de personas entre los siglos XV y XIX. A los que hay que sumar los esclavizados en el mundo islámico (tanto europeos como africanos), en las culturas de la India y dentro de los estados africanos.
Además en el Imperio de Malí cerca de 9 millones fueron traficados desde África Occidental al Magreb camino Sahara pero la mitad sobrevivió al viaje. Los musulmanes traficaron además entre 1 y 1,25 millones de españoles, italianos y griegos desde el Mediterráneo y los Balcanes a el Magreb y el Imperio Otomano.
Los árabes traficaron millones de esclavos, 2,25 millones en Zanzibar entre 1450 y 1700. A fines del siglo XIX en el Califato de Sokoto había de 2 a 2,5 millones de esclavos. En los años 30 la población esclava en Etiopía era de 2 millones en una población total de 8 a 16 millones, según la Anti-Slavery Society.
En 1841 se estima que habían 8 a 9 millones de esclavos en India, solo Malabar tenía un 15% de esclavos respecto a el total de su población. Desde el principio de la colonización de EEUU unos 645.000 africanos serán exportados a aquella región como esclavos para las plantaciones.
Se han realizado varios intentos para calcular el número de africanos deportados como esclavos. La obra del historiador estadounidense Philip Curtin ha rebajado mucho las cifras habitualmente citadas en el pasado, consideradas «hinchadas» por la propaganda abolicionista. Curtin ha calculado que fueron nueve millones los esclavos africanos traídos al Nuevo Mundo.
Y ha advertido: «Una cifra global exacta sólo tiene un significado limitado en la historia. Hayan sido nueve, diez o quince millones, las proporciones de la trata desafían toda comparación. En términos de sufrimiento humano, dos millones de esclavos son ya una cifra tan espantosa que nada puede aumentar su horror».
También el historiador inglés Basil Davidson cree que fueron al menos diez millones los esclavos transportados a América, y a aquellos hay que añadir los que murieron durante el viaje. William Claypole y John Robottom están de acuerdo con las cifras de Cutin y afirman: «por cada esclavo que llegó vivo, al menos otro murió en el viaje».
Los cálculos de la mortandad durante el viaje varían. Para U.B. Phillips (1940) la media estaba entre el 1,8 y el 10%. Para Dieudonné Rinchon, en 20% antes de 1800 y 50% durante el apogeo en el siglo XIX. Para Hubert S. Klein, del 9,5 al 12%. Un informe de la Real Compañía Americana relativo a los años 1680 a 1888, habla del 23%. Westergaard, concretando su examen a los años 1700, 1707, 1714 y 1733, ha calculado la mortandad del 10 al 25%. Gastón Martín, refiriéndose a los esclavos traídos por los comerciantes de Nantes entre 1750 y 1775, habla de 14,9%; el brasileño Mauricio Goulart, de 14,9% refiriéndose sólo a negros transportados a Brasil.
El historiador africano Ki-Zerbo no está de acuerdo. «Los datos estadísticos que pueden sacarse de los registros de los barcos y de los puertos negreros se limitan a dar cifras aproximadas y por lo tanto discutibles». Y cita otras fuentes que -según otros- están falseadas por la propaganda antiesclavista.
W. E. Dubois, por ejemplo, habla de quince millones de esclavos vendidos y calcula que, por cada esclavo desembarcado en América, murieron otros cuatro en el viaje. Así se llega a la cifra de sesenta millones y, si se le añade la parte de la trata oriental, se obtiene una cifra que oscila entre los noventa y cien millones.
En el siglo XVIII escribía Frossard: «la codicia de Europa ha robado a África 60 millones de habitantes por lo menos». El jesuita Momens ha llegado a la misma conclusión: «Calculando por lo bajo, puede afirmarse que diez millones de negros fueron reducidos a esclavitud y, sin exagerar, por cada uno de ellos, hay que contar otros cinco matados en África, muertos por los caminos o durante la travesía». Añadiendo la trata oriental, la cifra llega a cien millones de esclavos.
Ki-Zerbo concluye: «Puede considerarse que desde el siglo XV en adelante cien millones de hombres y mujeres fueron arrancados de África, o cincuenta millones como mínimo. Si se comparan estas cifras no con la población actual de continente, sino con la de los siglos XVIII y XIX, se ve con toda claridad la hemorragia humana que ha sufrido el África negra.
Según el historiador británico Eric Hobsbawm la cifra de esclavos africanos transportados a América sería de un millón en el siglo XVI, tres millones en el XVII y durante el siglo XVIII llegaría a los 7 millones. Además el investigador Enrique Peregalli, calcula que habría que añadir un 25% de muertos durante las capturas y otro 25% durante el viaje por el Atlántico. Hay que incluir que hasta el 10% de los esclavos que trabajaban en plantaciones, minas y otros oficios morían cada año por las malas condiciones de vida y abusos laborales.
El tráfico de esclavos logro un enorme desarrollo y crecimiento tanto para sus centros de exportación como de recepción; por ejemplo,
• Zanzíbar pasó de exportar 6.000 a 10.000 esclavos anuales en 1811 a 40.000 a 45.000 en 1839
• Cuba pasó de tener 199.145 esclavos en 1817 a 369.000 en 1867.
• Por su parte Luanda (en la actual Angola) hacía 1750 exportaba 5 a 10 mil esclavos por año
• y Abomey (capital del reino de Dahomey) enviaba cargamentos anuales de 20.000 a inicios del siglo XVIII pero cayó a 12.000 en los principios del siglo XIX.
• Hacía 1843 se estimaba que en Mogadiscio la población era de 5.000 personas, dos tercios de ellas eran esclavos (por lo que era llamada Ciudad de esclavos), y anualmente se exportaban cerca de 4.000 esclavos.
• Desde Senegal la cifra alcanzaba las 60.000 personas.
• En cuanto a Mozambique, el número de esclavos llevados desde ahí a las islas del Índico son estimados en 495.439 entre 1720 y 1902.
• En el otro extremo del continente desde la costa de Guinea se exportaban cada año 40.000 esclavos durante el siglo XVI.
En cuanto a la población esclava, ya en 1492 en España había 100.000 esclavos negros y bereberes. Durante el siglo XVI la Corona autorizó la introducción de 120.000 esclavos, aunque gracias al contrabando la cifra alcanzara hasta los 400.000 negros. En 1552 por su parte Lisboa estaba poblada por 10.000 esclavos (un 10% del total de la ciudad). En 1675 los ingleses tenían en sus colonias del Caribe más de 100.000 esclavos africanos frente a los apenas 5.000 de las colonias norteamericanas.
Fueron importados desde África de 10 a 15 millones de personas entre 1650 y 1860 hacia otros continentes, llegando con vida; cuatro millones y medio al Caribe, cinco millones a Brasil, 300 mil a Europa, 200 mil a México y medio millón a los actuales EEUU y la Sudamérica española.
En total durante el pico del comercio negrero en el siglo XVIII cerca de 70.000 esclavos eran enviados desde África a América.
Gentileza, Maria Luisa Llorens
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