[ 15/8/2012 ]
Debe saber que el lunfardo más cerrado comenzó como lenguaje carcelario de los presos, para que los guardias no los entendieran, a fines del siglo XIX. El lunfardo es una jerga originada y desarrollada en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires en Argentina. Y de aquí se extendió en no muchos años a otras ciudades cercanas como Rosario y Montevideo en Uruguay, ciudades que vivían una situación sociocultural muy similar), debido en gran medida a la millonaria inmigración europea (principalmente italiana y española) ocurrida principalmente entre los años 1860 y 1960).
EL DIALECTO DE LOS LADRONES
En 1878 un artículo del diario La Prensa titulado El dialecto de los ladrones indicaba que en Buenos Aires había un nuevo modo de hablar y se enumeraban veintinueve palabras entre las cuales estaba precisamente lunfardo como sinónimo de ladrón; en 1879 el comisario Benigno Lugones publicó un artículo en el diario La Nación en el que también se daban ejemplos del lunfardo, entre ellos el primer verso lunfardo que se conoce:
Estando en el bolín polizando/ se presentó el mayorengo/ a portarlo en cana vengo/ su mina lo ha delatado.
Así originariamente esta jerga era empleada por los delincuentes y pronto lo fue por la gente de las clases baja y media-baja. Parte de sus vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en la lengua popular y se difundieron en el castellano de la Argentina y Uruguay. Sin embargo ya a inicios del siglo XX el lunfardo comenzó a difundirse entre todos los estratos y clases sociales, ya sea por la habitualidad de su uso, porque era común en las letras de tango, o ambos motivos; la poesía en lunfardo aunque con palabras 'vulgares' supo tener un buen nivel artístico en las manos de Felipe Fernández 'Yacaré' (quien se destacaba en 1915), Carlos Muñoz del Solar mucho más conocido como Carlos de la Púa, Bartolomé Rodolfo Aprile, el celebérrimo José Betinotti (llamado 'el último payador' porque en su tiempo se consideraba que no habría más ni mejor payador que Betinotti); Antonio Caggiano, el famoso Amleto Enrique Vergiati más conocido por su seudónimo de Julián Centeya, Roberto Cayol, Augusto Arturo Martini mucho más conocido por su chusco seudónimo de Iván Diez, Daniel Giribaldi, Alberto Vacarezza, el célebre letrista tanguero Pascual Contursi, Francisco Bautista Rimoli cuyo seudónimo era Dante A. Linyera, Héctor Gagliardi, Enrique Cadícamo u Horacio Ferrer.
EL SIGLO XX
En el transcurso del siglo XX y del presente siglo varias de sus palabras han pasado a países vecinos como Chile, Paraguay y Bolivia, donde hoy es frecuente el uso de lunfardismos en varias áreas urbanas del país. También, y mucho más recientemente (desde la década de 1990) también en Perú se usan algunas palabras lunfardas. Toda esta 'exportación' de lunfardismos de Argentina a otros países, es debida a los muchos inmigrantes de dichos países radicados en Argentina; y sobre todo, a la difusión de la cumbia villera (estilo musical en el que frecuentemente se utilizan términos del lunfardo). En Funes el memorioso, Borges afirmó -exagerando irónicamente- que el lunfardo no es un auténtico argot: «Yo tengo la impresión de que el lunfardo es artificial. Que es una invención de Gobello.... y de Vacarezza»
EL LUNFARDO, ITALIA y LA MAFIA
La palabra «lunfardo» deriva de lombardo, idioma hablado principalmente en Lombardía (región ubicada en el norte de Italia). Hasta principios del siglo XX era frecuente entre las poblaciones italianas llamar lombardi (‘lombardos’) a los hampones, quizás recordando a las invasiones lombardas de inicios de la Edad Media.Para otros la palabra 'lunfardo' no proviene directamente de Italia sino de Occitania (la mafia marsellesa era bastante activa en el Río de la Plata a fines de s. XIX) y en Occitania,se dice, los migrantes procedentes de la Lombardía eran tratados de delincuentes; según Otilia Da Veiga, la vicepresidenta en el 2011 de la Academia Porteña del Lunfardo, como en las ciudades de Lombardía había muchos prestamistas y banqueros la gente humilde de Italia decía que los lumbardi (lombardos) eran ladrones.
ORIGENES
El lunfardo (o abreviadamente, lunfa) surgió en Buenos Aires y sus alrededores durante la segunda mitad del siglo XIX con el gran aporte de las distintas inmigraciones, sobre todo la italiana; y con palabras de origen indígena, africano y gauchesco que ya había en la Argentina. El lunfardo más cerrado comenzó como lenguaje carcelario de los presos, para que los guardias no los entendieran, a fines del siglo XIX. Muchas de sus expresiones llegaron con los inmigrantes europeos (principalmente italianos) en tal caso, cuando ocurre una mezcla de lenguas españolas e italianas en el área rioplatense se produce el cocoliche, del cual derivan muchísimas palabras lunfardas. Otras palabras llegaron del lenguaje típico gauchesco (por ejemplo: piola). También merece destacarse la frecuente mezcla del lunfardo con el vesre, modalidad que permite la generación de nuevas palabras mezclando las sílabas (por ejemplo: mionca, por camión, o para más comunes ejemplos, «tango» es gotán, «pantalón» es lompa). En idioma francés existe un juego de palabras similar, llamado verlan (vesre fonético de l’envers [lanvér]). En sus orígenes, el lunfardo también tuvo aportes provenientes de Francia, especialmente del idioma occitano, del inglés (por ejemplo, las palabras jailái, jailaife, de high life o espiche de speech o escrachar de scratch), del gallego y del portugués, entre otros. El dialecto también incluye palabras aborígenes, en especial de los idiomas quechua, guaraní y mapuche; y también, palabras de origen africano (-sobre todo del África Bantú-, por ej: quilombo, mucama, mondongo, candombe, etc).
ARGOT DE MALVIVIENTES
En general se aprecia un consenso entre diferentes autores a que el lunfardo surge como un habla gremial, o argot de malvivientes; delincuentes que lo utilizan como mecanismo de encriptación para cometer delitos o planear fugas de las prisiones, por lo que en principio se aprecia su finalidad utilitaria. Jorge Luis Borges, argumenta este lenguaje cuando afirma que «El lunfardo es un lenguaje gremial (...) es la tecnología de la furca y la ganzúa como tantos otros. »
Según Jaime Mercado, desde el punto de vista lingüístico el lunfardo no es una lengua en sí, sino un léxico que actúa en estrecha simbiosis con el idioma español hablado en determinado momento ya que «Para que un sistema de comunicación sea lengua, es menester que contenga todas las partes de la oración». Aunque ciertamente el lunfardo no es una lengua (por más que algunos lunfardistas hayan intentado que lo fuera) ni menos aún un idioma y ni siquiera un dialecto lo evidente es que a lo largo de fines del s. XIX, todo el s. XX y lo que va del presente siglo resulta ser uno de los rasgos lingüísticos del dialecto rioplatense.
ESTRUCTURA GRAMATICAL
El lunfardo, por otro lado, tiene tres partes importantes: el sustantivo, el adjetivo y el verbo; pero carece de artículos, pronombres, preposiciones y conjunciones; como resultado se pueden expresar en lunfardo puro frases pero no oraciones.
Por ejemplo: 'Hombre bacán' es una frase, pero 'Hombre bacán que me acamala' es una oración que no se puede expresar en forma directa en el lunfardo. El castellano aporta el relativo que y el complementario me.
EUFONIA
Los sonidos del lunfardo se nutren principalmente de las lenguas de Italia, principalmente septentrionales, debido a que en Buenos Aires, la colonia italiana es muy extensa y ha dejado en la onomasiología y terminología una extensa herencia léxica. Además, el lunfardo ha tomado palabras, giros o modos de hablar propios (préstamos) de diversos idiomas como el francés, el portugués, un poco de inglés y a través de la herencia gaucha del quechua. Según un estudio sobre el elemento lingüístico en el tango, realizado por el Coloque Internacional Sur de Toulouse (Oración occitana que al español castellano se traduce: Coloquio Internacional Sur [de] Toulouse), realizado sobre una muestra de 2000 tangos, se han clasificado los préstamos según su origen: en una única lista se encuentran los italianismos y pan-italiamos (es decir las palabras comunes a varias lenguas de Italia) que resultaron ser 38% del total. Los genovesismos y otros septentrionalismos, que han resultado ser 24%, han sido agrupados juntos, ya sea porque la mayor parte de italianismo de este grupo procede del genovés -o zeneize (ligur), o porque varias palabras son, a la vez, genovesas, piamontesas, lombardas y hasta vénetas, siendo difícil a menudo establecer si el vehículo ha sido el genovés u otro dialecto septentrional. Las palabras tomadas de dialectos meridionales, que son el 11%, se agruparon todas en un mismo grupo de meridionalismos, ya que a veces es arduo establecer si proceden del napolitano, del calabrés, del siciliano o de otras hablas locales, dada su afinidad. Por último, las voces de procedencia jergal que representan una porción considerable dentro del conjunto: son 24%.
Ejemplos:
Procedentes del italiano y de otras lenguas de Italia
• Bacán: persona muy adinerada, elegante y amistosa. Proviene del genovés bacàn que significa patrón.
• Engrupir: engañar. Del genovés gróppo: nudo, atado, envoltorio, posiblemente por irradiación semántica de los demás italianismos del lunfardo que, del significado originario de paquete, ha pasado a significar estafa, engaño.
Procedentes del francés.
Según Rendón: «Las voces lunfardas provenientes del francés se usan especialmente para mencionar lo prohibido, el placer que se relacionaba con el comercio sexual. (...) También con el francés se designa la elegancia, la gracia y la cortesía.»
• Cana: cárcel. Proviene de canne: Bastón, por el bastón de los policías, era también el término utilizado por los rufianes franceses para nombrar al policía, pasó a luego a ser cana como sinónimo de autoridad y, más tarde, cárcel.
• Reculié: ida hacía atrás. De reculé: reculada.
Procedentes del portugués.
El portugués llega inicialmente a través de los comerciantes portugueses que ejercían el contrabando en las riberas de Buenos Aires y la Banda Oriental. Luego, gracias a la influencia brasileña en la zona rioplatense.
• Tamango: zapato. Viene de tamanco, que tiene el mismo significado.
• Vichar: mirar de soslayo, espiar. De vigilar: Vigilar.
Procedentes del inglés.
• Jai, jaife, jalalaife: persona elegante, adinerada. Proviene de high life (alto nivel de vida).
• Sharap: cállate. De shut up.
• Bichicome: vagabundo. De beach-comber (el que recoge su alimento en la playa).
Procedentes del quechua.
• Pucho: resto de algo, colilla de cigarrillo. De puchu: lo que sobra.
De procedencia jergal
• Tira: policía encubierto o policía. Probablemente proviene de las cintas de tela (tira = cinta) que representan los grados de cada escalafón de la policía. Al respecto es interesante destacar también un gesto típico que se hace golpeando con el dedo índice y medio en el hombro y que se utiliza para remarcar la autoridad (sea real o imaginaria) de una persona, ilustrando los galones que esta posee.
CONNOTACION
El principal recurso del lunfardo consiste en emplear palabras desplazadas semánticamente de lo que significan en español. La connotación se inspira en una relación, que puede ser física o espiritual, por lo que muchas veces puede ser deducida del contexto, aunque no se observe unanimidad en su utilización por parte de todos los hablantes. Toda connotación produce a la vez una metáfora. La palabra botón significa vigilante, agente de policía, porque agarra. La expresión «¡Hay más botones que ojales!», era frecuentemente empleada por los lunfas cuando había presencia policial en número desproporcionado. Además, esta jerga posee muchas palabras que sólo poseen significado en el propio lunfardo. En este caso, es necesario acudir a un diccionario especializado.Por ejemplo: curda (borrachera), pibe (muchacho), gil (tonto), boliche (bar, expendio de bebidas, tienducha).
Fuentes: varias
Compartido por Lalo “El chabón”de La Paternal.