Tuvimos una jornada y una noche espectacular e inolvidable. Nunca olvidare su sonrisa, su encanto y su ternura que me impresionaron, pues era tanta su belleza interior como la que reflejaba hacia el exterior. Las ganas que tenía de besarla y abrazarla eran enormes pues mi corazón era como un imán que me gritaba que tenía que estar a su lado.
Yo estuve rogando por su amor y cariño muchas veces hasta que un día inesperadamente me dijo que me amaba, cosa que me hizo realmente muy feliz, pero ese día ella partía de viaje y no volvería a ser lo mismo. Tras unos días sin tener contacto con ella, ella sufre un accidente que la dejaría con solo unas semanas de vida y devastada emocionalmente. Si bien ella fue fuerte al principio, parecía que ella perdía las fuerzas poco a poco y se desvanecía.
En cuanto a mí, sentía mi corazón destrozado junto a mis ilusiones junto a ella. Mi dolor era inmenso, mas no podía preocuparme por mi mismo, pues ella estaba en la peor de las situaciones y me partía el alma la impotencia al no saber qué hacer para hacerla feliz en sus últimos días de vida, ni en como animarla y ya ni siquiera en cómo sacarle una de esas sonrisas que aceleraban los latidos de mi corazón y me llenaba de amor.
Así como ella se desvanecía, pasaba lo mismo con nuestro amor. Esa llama poco a poco se iba apagando y yo la iba perdiendo, sentía que ya no había esperanzas; había fallado en mi intento de hacerla feliz en sus últimos días y nuestro amor había acabado.
Yo le mentí en algunas cosas importantes que no me atrevo a decírselas en este momento no por cobarde sino por el dolor que le causaría saberlas en esas circunstancias. Soy un idiota que no la merece, pero aun así yo quiero estar junto a ella. Mi corazón me lo exige y quiero hacer lo que sea fue fuere para complacerla y todo lo que ella desee. Mas la impotencia, frustración y dolor inundan mi corazón, mientras ella va lentamente dejando este mundo.
Julia, donde sea que estés aunque sean miles de kilómetros, lo que no separan nuestros corazones están unidos, aunque ese lazo esté a punto de romperse, quiero pedirte perdón desde lo más profundo de mi ser porque te he mentido en cosas respecto a mi vida, pero quiero que sepas que el amor que te tuve fue de lo más sincero en este mundo y que te amé y me enamoré profundamente de ti. Te amo Julia.
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Enviado por Arturo Rafael Cárdenas (México)
Fuente: www.historiasdeamor.es