24/05/2011 03:07 AM | MADRID.-
Los principales dirigentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) analizan en una reunión los pasos a seguir tras la histórica derrota por diez puntos a manos del opositor Partido Popular (PP) en los comicios comunales y municipales que se tradujeron en un aplastante voto castigo por la profunda crisis económica y social que vive el país, cuando sólo falta menos de un año para los comicios generales.
Tras una campaña marcada por el elevado desempleo y la intensa protesta social del movimiento de los 'indignados', los socialistas perdieron incluso el poder en bastiones municipales como Barcelona y Sevilla, así como en la región de Castilla-La Mancha, donde gobernaban desde 1982. Ahora, podrían terminar con el control de sólo dos o tres de las 17 regiones autónomas de España. Con una participación mayor que hace cuatro años (66,2%), el PP obtuvo el 37,53% de los votos frente al 27,86% del PSOE.
El propio presidente y líder socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, reconoció la derrota, que atribuyó a la profunda crisis que afecta a España desde hace tres años y que ha elevado el desempleo a más del 20%.
Ayer, muchos de los dirigentes del PSOE valoraron los resultados electorales antes de participar en la reunión del partido en Madrid. Y no escatimaron en palabras para reconocer el revés electoral.
Otro de los dirigentes regionales, Guillermo Fernández Vara, que podría conservar el gobierno de Extremadura -uno de los grandes canteros de votos del PSOE en el que ha ganado el PP- si pacta con Izquierda Unida, reconoció 'la derrota sin paliativos' sufrida.
'Los ciudadanos nos han castigado porque hemos hecho las cosas mal', afirmó Fernández Vara en unas declaraciones a la cadena de radio española SER.
Por su parte, el eurodiputado y ex ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar reconoció que son 'tiempos duros para la familia socialista', que va a trabajar por 'volver a estar a la altura'.
El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, uno de los grandes perjudicados, dijo que si el PSOE se limita a debatir ahora los nombres de los dirigentes que tienen que ser responsables a mediano y largo plazo del partido cometerá 'una equivocación', porque lo que necesita es 'una revisión ideológica mucho más profunda'.
Ahora, el PP podría pedir adelantar las elecciones.
Fuente: http://www.elsigloweb.com/