El pasado 23 de octubre, el día transcurría casi sin sorpresas. A diferencia de otras elecciones en la República Argentina, las horas previas a conocer el resultado eran de gran expectativa. Aguardar el fin de la veda electoral y encender la tevé a las 18hs para conocer quién sería el próximo presidente del país por los próximos 4 años, es una constante en la mayoría de los argentinos. Pero el domingo, la tendencia no resultó a la de otros años. Las elecciones primarias quizá fueron el momento de los resultados, y entonces, el triunfo de Cristina Kirchner lejos de la novedad o la sorpresa fue para todos la noticia evidente.
Y así fue, la percepción pública auguraba un porcentaje que superaría el 50% y finalmente alcanzó el 53,75%. En este marco, la presidenta además de ser la primera mujer reelecta en la Argentina, fue récord en el caudal de sufragios desde la vuelta de la democracia, superando a Raúl Alfonsín quien en 1983 había alcanzado un 51,7%
Un dato saliente de esta elección, en miras al futuro, es la concentración de poder en manos del partido que ocupa el Poder Ejecutivo. A partir de este segundo mandato, además de ser récord en caudal de votos, Cristina Kirchner tendrá la máxima hegemonía de las instituciones públicas desde el regreso de la democracia.
Es decir, el Frente para la Victoria a partir de esta elección consiguió la mayoría de la cámara de Diputados y Senadores, y logró ocho gobernaciones, entre las nueve provincias que eligieron a su mandatario. En este sentido, la oposición no sólo sintió derrota en la diferencia con respecto a la presidenta en la competencia por este cargo, sino tampoco pudo compensar la concentración de poder del Estado en ámbitos como lo legislativo o lo gubernamental a nivel provincial.
¿Cómo queda el Congreso? En ambas cámaras, el Frente para la Victoria alcanza en si mismo, el quórum necesario. Por ejemplo, en Diputados supera los 129 diputados y en el Senado, pudo mantener la mayoría que en el 2010 había perdido, con la ida de algunos legisladores que se unieron a otros partidos políticos.
Además de estas victorias, el kirchnerismo obtuvo amplia mayoría en los sitios claves del mapa electoral. Por ejemplo, en la Capital Federal, la presidenta ganó en 11 de las 15 comunas porteñas. Sólo en Caballito, Palermo, Recoleta, Nuñez, Colegiales y Belgrano, Hermes Binner consiguió la mayoría de votos.
Con respecto a las provincias argentinas, el único que fue profeta en su tierra fue Alberto Rodríguez Saá, quien en San Luis obtuvo el 50% de los votos. No tuvo la misma suerte el gobernador de Santa Fé quien perdió frente a Cristina Kirchner en su provincia. También, Mario Das Neves fracasó en su lugar de origen, Chubut por más de 40 puntos que le aventajó el oficialismo.
Una elección sin sorpresas pero con récords llamativos en la concentración de poder en manos del partido político en el ejecutivo.
Por Eugenia Plano | www.vidapositiva.com