Nació como disciplina en los Estados Unidos y en Europa hace más de 60 años. Hoy está en 35 países. Su misión es ayudar a afrontar momentos de cambios o crisis, en breves lapsos de tiempo, a diferencia de una terapia psicoanalítica. Las consultas crecieron un 50 por ciento en el último año. ¿Por qué esta modalidad es elegida por miles de personas en todo el mundo? ¿Cuáles son sus mayores diferencias con la psicoterapia?
Para superar una crisis las alternativas pueden ser infinitas. Además de las terapias psicológicas tradicionales, en los últimos años han proliferado diversas alternativas de corta duración que han tenido una amplia aceptación social. Una de ellas es el couseling. Su objetivo es ayudar a personas que optan por resolver un conflicto en un corto plazo. Su origen data de la década del ´30 y en 1987 la Organización Mundial de la Salud lo recomendó como un método óptimo para apoyo y prevención de situaciones de crisis.
Su crecimiento es ascendente. Por ejemplo, en los Estados Unidos el 95 por ciento de las consultas psicológicas son atendidas por counselors, y sólo el 5 por ciento elige la psicoterapia. La disciplina nació de la mano del psicólogo estadounidense Carl Rogers quien centró la terapia en la persona a través de la realización de una serie de entrevistas a pacientes viven un período de desorientación, cambio o crisis.
La terapia puede realizarse en el momento que se experimenta el conflicto o bien de manera preventiva, ante algún acontecimiento que vendrá y constituye un cambio importante en la vida del individuo.
En la Argentina, el counseling fue introducido por el licenciado Andrés Sánchez Bodas, quien en 1986 creó la Escuela Argentina de Counseling. En 1992 el Ministerio de Educación de la Nación oficializó la carrera y hoy en día ya hay 20 institutos que enseñan la profesión. Además, desde el 2003 la cantidad de alumnos creció un 50 por ciento.
Pero, ¿por qué el counseling ha crecido tanto? Uno de sus principales atractivos para los pacientes es lograr resultados concretos en un corto plazo y el resolver los conflictos sin pretensiones de juzgar o interpretar a la persona. Eduardo Blacher, ex presidente de la Asociación Argentina de Counselors (AAC) , cree que el counseling a diferencia de las terapias tradicionales prioriza el presente:
'es una salida a la resolución de conflictos de una manera más rápida, y desde la autogestión. Es decir, son procesos breves y no terapias tradicionales, en las que se prioriza la situación inmediata más que el pasado del consultante'.
En este contexto, este tipo de terapias no abordan psicopatologías ya que no cuentan con la formación necesaria para diagnosticar. Su función es derivar en el caso de detectar que el paciente necesite ayuda psicológica o psiquiátrica.
Por otra parte, el counseling no sólo reviste la modalidad individual sino también que se ha implementado en diversas organizaciones e instituciones. La Asociación Argentina de Counselors, ofrece entre sus servicios la posibilidad de brindar apoyatura emocional, acompañamiento y contención especializada al personal o integrantes de hospitales, clínicas, sanatorios, asilos, barrios carenciados y poblaciones de riesgo, entre otros. La prevención de una enfermedad, el asesoramiento de una patología física o psicológica a familiares, médicos o paramédicos o ayudar en problemáticas sociales como la discriminación o la violencia familiar, son algunas de las temáticas en las que el counseling centra su atención. El trabajo se realiza con asesoramiento creando un equipo interdisciplinario que colabore a llevar adelante las problemáticas abordadas.
Los counselors cada vez son más y su trabajo ya fue incorporado en diversas instituciones que necesitan orientación u apoyo. Con una actitud positiva y enfrentando al cambio, el counseling logró instalarse en todo el mundo.
Por Eugenia Plano | www.vidapositiva.com