Eugenia Plano
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Lo novedoso de la posición de la Argentina, es que hace sólo un año atrás el país se ubicaba en el noveno lugar, superado por otros territorios del continente americano como México y Chile, y otros emblemáticos en jornadas laborales extensas como Estados Unidos y Alemania.
El estudio de UBS se realiza con el fin de brindar un cuadro de situación a nivel mundial de cómo las naciones, empresas y sindicatos se posicionan frente al ámbito laboral. La investigación deja en evidencia que lo países más pobres son los que tienen jornadas más extensas y peores pagas. La Organización Internacional del Trabajo, coincide con esta investigación. En su publicación, Working Time Around the World, afirma 'es un círculo vicioso: largas horas de trabajo, salarios pobres y baja productividad están conectados. Así, Unas 600 millones de personas en todo el mundo están trabajando horas excesivas'.
Aunque, la tendencia de jornadas laborales extensas es creciente en Latinoamérica, el fenómeno se ha extendido a nivel mundial. España, abandona su régimen de horario cortado y Francia ya no cuenta con una semana laboral de 35 horas.
Los intentos por la vuelta a una jornada simple quedaron en un momento histórico, que no es el actual. En el año 2000, el primer ministro socialista francés, Lionel Jospin lo intentó. Confirmó por ley una vieja promesa de campaña: limitar la semana laboral a 35 horas, con el objetivo de reducir la desocupación (en ese momento, del 8,5 por ciento) y para brindar a los franceses de una mejor calidad de vida. Pero en el 2007, la tendencia mundial se impuso, y Nicolas Sarkozy implementó con la campaña 'trabajar más para ganar más'. Así, el país emblema entre el balance del trabajo y el ocio, dejo de serlo y Francia igualó su jornada laboral al resto de los países de la Unión Europea en las 48 horas semanales.
La investigación de la Organización Internacional del Trabajo, explica que desde la misma institución, instaron al sector público y privado a reducir horas en los países que registran alzas excesivas, pero no han tenido demasiado éxito. 'La causa principal es la necesidad de las personas de trabajar más para que sus ingresos les permitan llegar a fin de mes, y el uso extendido del sobretiempo por parte de los empleadores como mecanismo para aumentar su producción en condiciones de baja productividad, es la norma en muchos países', describe el informe.
Uno de los factores que incidió en los últimos años en acrecentar las jornadas fue la expansión del sector de servicios y el empleo informal. La cantidad de horas de trabajo en el sector de servicios cuenta con jornadas particularmente largas en el caso de ventas al mayor y menor, en hoteles y restaurantes, en transporte, almacenamiento y comunicaciones.
En México, por ejemplo, el porcentaje de trabajadores que pasan más de 48 horas en ventas al mayor y menor es más elevado que el de cualquier otra industria. Y el rubro de la seguridad está entre los que tienen mayor número de horas de trabajo por ley, con registros estimados de hasta 72 horas semanales en Jamaica.
La investigación de la OIT comprueba como las jornadas de menor duración tienen efectos positivos incluyendo beneficios para la salud y la vida familiar, la reducción de accidentes en el lugar de trabajo, así como mayor productividad e igualdad entre los sexos. En este sentido, y para realizar un aporte la Organización Internacional del Trabajo recomienda a las naciones a adoptar un número reglamentario de horas que sea razonable y contribuya a elevar la productividad de las empresas, medidas que romperían el círculo vicioso de largas jornadas y baja remuneración.
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